Page 40 - Neuromanverano2024
P. 40
descomponen residuos, causan enfer- ciones cuando hablamos de setas sil-
medades, proporcionan los antibióti- vestres. Salvando este potencial lado
cos para curar otras, ayudan a combatir oscuro, las setas son (y serán cada vez
plagas, nos dan materiales de construc- más) un alimento delicioso para mu-
ción y, sin ir más lejos, nos alimentan. chos. Sin duda, tenemos argumentos
para resolver la pregunta del título,
La alimentación a base de hongos pero ¿y si el sujeto de este no es el ser
constituye un paréntesis bromatológi- humano, sino el resto los organismos
co muy interesante en nuestras dietas, micófagos?
con el que además podemos aprender
sobre cultura acercándonos a la etno- Porque, aunque a veces se nos olvide,
micología. Desde tiempos inmemo- hay vida más allá de lo humano. En el
riales las personas nos hemos sentido caso que nos ocupa, más animales que
atraídas por las setas, estructuras re- se alimentan de hongos. Algo verda-
productivas generadas por las especies deramente curioso, y que desarrollare-
que podríamos denominar “macrohon- mos en adelante, es cómo la micofagia
gos”. Sus formas, colores, y cómo no, puede resultar en auténticas simbiosis
sus aromas y sabores, hacen de ellos mutualistas entre animales y hongos.
organismos tan variopintos y visual- Estos son algunos ejemplos de peque-
mente interesantes como las plantas o ños invertebrados que realmente en-
los animales (por supuesto también en tienden sobre micología culinaria:
cuanto a su interés científico).
Colémbolos.
El valor nutritivo de los hongos está
bien documentado: las setas comes- Estos diminutos hexápodos, parientes
tibles son alimentos ricos en agua y de los insectos, son de los pocos ani-
nutrientes. Aunque hay variabilidad males que han sabido encontrar en los
según la especie, contienen buenas hongos una dieta completa. La mayo-
proporciones de proteínas, carbohi- ría viven dentro del suelo, donde las
dratos, fibra alimentaria, minerales; hifas de los hongos (los filamentos que
son bajos en grasas saturadas, y con- lo forman) son un recurso abundante
tienen compuestos bioactivos que y nutritivo. Lo curioso es que, cuando
posiblemente nos ayuden a combatir la humedad permite el nacimiento de
enfermedades. Su uso en el ámbi- las setas, los pequeños colémbolos sa-
to culinario, por desgracia, conlleva len para aprovecharlas como si fueran
ciertos riesgos como intolerancias, un “árbol frutal”: se refugian entre las
exposición a compuestos tóxicos ab- láminas, donde devoran sus nutritivas
sorbidos por el hongo, o intoxica- esporas (imagen de la página 43).
39

